Hacinados por el sistema y condenados a la inanición: #LosPresosHablan

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Los derechos fundamentales y el debido proceso de la justicia se encuentran ausentes en los calabozos de la mayoría de las policías municipales y estadales del país, e inclusive en algunas dependencias del Cicpc y la Policía Nacional.

La reinserción de los privados de libertad a la sociedad, pareciera una tarea imposible tras la falta de atención al problema penitenciario y el divorcio de los poderes del estado en este conflicto.

Actualmente, la condena para los detenidos no comienza con la decisión del juez, inicia desde el primer día que ponen sus pies en una celda preventiva cuyo período máximo para permanecer en ella de acuerdo a las instalaciones es de 72 horas.

Los presos no solo tienen que esperar a la justicia y lidiar con el retardo procesal, sino que están obligados a luchar contra el hambre, la insalubridad, el ocio, el encierro, e incluso contra la muerte.

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El director de la Policía del Estado Miranda Elisio Guzmán informó a lapatilla.comsobre el exceso de aprehendidos que hay en el cuerpo de seguridad regional. Enfatizó que la falta de alimentación adecuada, el incremento de enfermedades como la tuberculosis y la sarna, es una respuesta a la inanición en la cual se ven sometidos.

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Guzmán explica, que la alimentación parcial de los privados de libertad disminuye su ingesta drásticamente y comienza a afectarlos físicamente, lo que puede conllevar a la muerte.

En Caracas tres detenidos han muerto en menos de un mes dentro de sus celdas. Dos decesos se registraron en la policía del municipio Chacao y un tercero en la policía del municipio Sucre.

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El equipo de suceso se trasladó a una instalación carcelaria de la policía de Miranda, y pudo recabar testimonios de aquellos que fueron capturados en flagrancia por la perpetración de un hecho punible. Estos individuos manifestaron que que no comen bien, que escasamente ven el sol, que a duras penas se pueden bañar, y que no tienen nada que hacer, sino esperar a que algunos los visiten o la justicia se digne a que los trasladen a un centro penitenciario.

Fuente: La Patillas